Si tienes una enfermedad respiratoria crónica, las vacunas no son opcionales.
En un pulmón sano, una gripe es molesta y dura unos días. En un pulmón con EPOC, asma, fibrosis pulmonar o bronquiectasias, la misma infección puede convertirse en una exacerbación, una neumonía o una hospitalización. Y muchos pacientes no recuperan por completo el nivel funcional que tenían antes del evento.
Esa es la razón por la que la vacunación forma parte del tratamiento de las enfermedades respiratorias crónicas, no del apartado de «recomendaciones opcionales».
La evidencia en EPOC
Vacunas que suelen recomendarse en pacientes respiratorios
Los esquemas varían por país, edad y condición médica específica. Las siguientes son las que con mayor frecuencia se consideran:
- Influenza — Cada año, antes del inicio de la temporada (generalmente otoño). Es la más importante en pacientes respiratorios.
- Neumococo — Protege contra Streptococcus pneumoniae, la principal causa de neumonía bacteriana adquirida en la comunidad. Existen vacunas conjugadas de 15 y 20 serotipos. Tu médico indica cuál corresponde según tu edad y tu historial.
- COVID-19 — Según el esquema de refuerzos vigente en tu región y tus condiciones de salud.
- Virus Sincicial Respiratorio (VSR) — Disponible para adultos mayores en un número creciente de países. El VSR puede causar infecciones respiratorias graves en personas con enfermedad pulmonar subyacente.
- Otras — Tos ferina, herpes zóster y otras vacunas según la edad y las condiciones asociadas.
Dos aclaraciones frecuentes
«La vacuna de influenza me dio gripe»
No. La vacuna inactivada no contiene virus vivos. El malestar leve de uno o dos días que algunas personas sienten es una respuesta inmune normal —el cuerpo fabricando defensas—, no una infección. Los síntomas ceden solos y duran mucho menos que una gripe real.
«¿Para qué me vacuno si igual me puedo enfermar?»
Ninguna vacuna evita el 100% de los casos: ese no es el único objetivo. Su mayor valor en pacientes respiratorios está en reducir la gravedad, las hospitalizaciones y la mortalidad. Un paciente vacunado que se contagia suele cursar un cuadro más leve y con menos riesgo de complicaciones graves.
Cómo saber cuáles te corresponden
Los esquemas de vacunación son individuales: dependen de tu edad, tu enfermedad de base, los medicamentos que tomas y las vacunas que ya hayas recibido. No todos los pacientes con EPOC tienen el mismo esquema.
La forma más sencilla de saberlo es preguntarlo en tu próxima consulta. Lleva un registro de las vacunas que has recibido si tienes uno, o pide orientación para reconstruirlo.

